Insomnio
De la noche, el silencio, tan profundo, homogéneo y suave. Liso matizado de oscuridad. Permeable, atropellado de imágenes surrealistas. Y yo pidiendo a mi mente que no olvide lo inexistente.
El tiempo pasa pero no se mide. Oscuridad y silencio. Profundidad inevitable. Fondo de mi luz, que encuentro. Voy tejiendo con imágenes el candombe de ovejas que se menean y yo deseando que salten.
Oscuridad, mítico ingrediente del sueño. Que si te quedas despierto te invitará a deambular en los palacios de Morfeo. Y sin embargo, no. Cuatro horas mirando el fondo oscuro del silencio homogéneo. Cuatro horas, hasta que miré fijo la luz dicroica de bolsillo, encendida.
Un minuto y me dormí.
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