Y TODAS LAS CUENTAS ME SALIERON MAL
¿Alguna vez tuvieron una discusión acerca de cuantas facturas se comieron? Seguramente lo natural es que nos achaquen habernos comido mas de lo "normal". Pero esta vez me aseguraron y recontra aseguraron que comí una de menos.
Todo empezó cuando fui a la panadería a comprar media docena de Facturas. Ricas facturas con pastelera. Dame una de esas, otra de esas, otra de esas... discurso de sabio conocedor de facturas.
Por la tarde hay un supervisor que siempre cuenta las facturas antes de comerse una y no obstante, sabiendo cuantas había al principio y quien se había comido una, me pregunta: "¿Celes cuantas te comiste?" Y yo orgullosa de mi frondosa degustación dije "dos".
Aquí comenzó el frenesí de querer convencerme que en realidad me comi una. Es un poco alocado que alguien que no estaba en el lugar intente decirte con plena seguridad que te comiste una cuando tu estómago sabe que te comiste dos. En tal caso me remito al procedimiento de revisión: Había seis, ella se comió una, quedan tres, entonces te comiste una.
Al rato fui a la panadería a pagar la factura que me había dado de mas.

Comentarios
Publicar un comentario
Leo tus comentarios...