DIA DE LOS MENSAJES CONFUSOS


La mañana se inició con la adrenalina de borrar rápidamente un mensaje de cumpleaños en un destinatario homónimo al que realmente era. Mientras tanto mi cabeza me susurraba: "¿cómo te vas a equivocar si este es de geminis?". Y yo justificándome al aire y sin ninguna expectativa respondia: "Pero se llama igual". Claramente el apellido era distinto.

Sin embargo, la matrix, me colocó del otro lado de la situación y me llega un mensaje por la tarde: "Celeste ya te mandé la factura". Mi cabeza escaneó los últimos acontecimientos buscando de qué manera, consciente o sonámbula yo habría contratado o comprado algo. Y luego caen como seis mensajes pidiendo disculpas. Era otra Celeste.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cómo afrontar un aumento irracional de una factura de prepaga

Un poco de mi vida...

Estás en mí mente aunque cambie de libro