La semana previa a un examen final universitario.


(Capítulo de la obra "Aleluya, me recibi!!!... de estudiante" de María Celeste Gonzalez")

Esa semana antes del final viene cargado de un conjunto de sucesos que se van concadenando, y se vuelve mas angustiante que el esfuerzo que tuvo que hacer Noe para juntar un macho y una hembra de cada especie.

Para colmo los profesores con toda su buena intensión (?!?!) redactan manuales de instrucción emocional para afrontar este trámite académico. El alumno novato o desesperado, cualquiera de ambas especies, lo lee  con interes sobrenatural esperando que sea milagroso. 

Resultado: El alumno llegará a la conclusión de que el profesor solo habla de mundos idealizados, que sólo crea para luego aplastar a sus víctimas generando tensión, aburrimiento, distancia infinita de conocimiento, incomodidad y un enema con el manual de instrucción emocional.

Pero hablemos de esa semana de preparación del final, que es la verdad humana que padece la mayoria de los estudiantes:

DIA 1.  Empezás a buscar el programa de la materia y toda la bibliografía que desparramaste por la casa durante todo el cuatrimestre.  Encontraste el resumen que habías perdido en la algodonera del baño, la unidad dos en la mesa de la computadora, la unidad tres en el comedor debajo del teléfono, la unidad uno adentro de la carpeta, la cuatro ni la resumiste, la cinco nunca la estudiaste y la seis te enteras que existe cuando lees el programa.  Todo este trabajo te demanda el día entero, y terminas la jornada con un aire de ganador.



DIA 2.  Tenes todo el material reunido y empezas a clasificarlo por unidades, para estudiar ordenadamente.  De repente, un imprevisto, de la unidad cinco te falta un apunte "¿Cómo mierda lo consigoooo???". Ahí empezas a llamar por telefono a tus compañeros para ver si le podes sacar una copia al de ellos.  Entre ir y venir, te perdiste la hora del almuerzo, llegaste a tu casa a las tres de la tarde y se te antoja ver la novela... y luego la otra novela.... y la otra.  Cuando retomas los libros no tenes ganas y pensas "Si tengo tiempo, un dia por cada unidad y llego".  Y te tiras a hacer nada.



DIA 3: Empezas a estudiar la unidad uno con entusiasmo y cuando llegaste a la hoja dos te distrajiste pensando "me fui a examen por pelotudo" o "si veo al profe en la calle le tiro el auto encima".  Cuando te despertaste de tus fantasias perdiste una hora.  Volves a la lectura... tomas el resumen del borde, cuando llegaste a la mitad d e al hoja, pasas las hojas para ver cuantas te faltan, lees los titulos "todo esto ya lo sé".  Convencido decidis pasar a la unidad dos.  Pero cuando llegaste la la segunda hoja te acordas de algo que no pusiste en el examen y que era de la unidad cuatro.  Como la curiosidad te carcome, vas al libro y lo lees. Te avergüenza el desorden y la falta de concentración y volves a la unidad uno.  Cinco horas para tratar de retener diez hojitas.  Te sentis hecho bosta y te tiras a descansar.  Te despertas para la hora de cenar.



DIA 4:  No te acordas una pepa de lo que estudiaste el dia anterior.  Empieza a hacer ruido la ansiedad.  Contas todas las hojas que tenes que estudiar y la dividis ppor la cantidad de dias que te faltan para el final.  Entonces pusiste en marcha el plan B, dandote cuenta que tenes que estudiar mas que antes.  Cumplis con la cantidad de hojas que tenes que estudiar, pero sentis que tenes todo agarrado con broches.  Sin embargo volver a leer todo implicaría reafirmar que uno esta seguro de lo que leyó aunque no se lo acuerde.



DIA 5: Empieza la desesperación.  Sentis que perdiste mucho tiempo sin estudiar o que no aprovechaste a full el tiempo.  "Me van a reventar, me van a hacer mierda" Y decidis poner en práctica el plan C, empezar por los temas que tenes mas flojos, y luego a lo seguro.  Encontras que se hace mas interesante , pero que es demasiado tarde para poner entusiasmo.  A las cinco horas paras porque te mata el dolor de cabeza.  Te tomas un analgesico, te duelen los ojos, te acostas con el despertador puesto.  Te despiertan a la hora de cenar y te das cuenta que el reloj esta parado.



DIA 6: Inexplicablemente estas mas relajado.  Amaneciste pronunciando de corrido casi todas las definiciones, mas dormido que despierto.  Hasta tenes un mapa visual del contenido de tus resumenes.  Entendes que no hay que desesperarse, y que un ambiente tranquilo y calido te va a ayudar a preparar lo que te queda.  Desafortunadamente a tu vecino se le ocurre realizar el ensayo de la banda de rock pesado ese dia y tu vieja se sienta al lado para contarte todos los chismes del barrio.  "Tengo que estudiar" le decis y ella te responde "vos siempre igual, nunca me prestas atencion, yo aca todos lso dias sola... y vos en lo tuyo y yo que?? yo no existo???".  Y te das cuenta que si te contaran la cantidad de horas que le haces de terapeuta a tu vieja ya te hubieran dado el titulo, hace rato.



DIA 7: Milagrosamente todo puede entrar en pocas horas, salvando la distancia que te encomendas a que no te pregunten "ESO".  Te sentis un dandy del estudio, te lo tomas con soda, te relajas, lees todo, le hablas al aire como si tuvieras el profesor delante.  Te sentis mas o menos bien, pero confias en tus habilidades de "salir del paso" si es necesario.



EXAMEN FINAL:  Llegas con los ojos rojos y todos los resumenes en la mano, dos horas antes.  Te sentas cerca de un grupito que está repasando y te empieza a agarrar una angustia inexplicable "Yo eso no lo estudie".  Te encontras con los compañeros que promocionaron y le encaras al mejor promedio "Decime algo de tal autor que me muerooooo".  El chabon te hace una explicacion en cinco minutos y quedas aliviado, pero rogas para que no te lo tomen.  Te anotas en la lista de los que dan final, ni muy al principio ni muy al final.  Ves todos los profesores que toman, y cuanto tardan, empezas a hacer apuestas internas "QUe ese no me tome"... y ese te llama con la libreta en la mano.  Te acurrucas entre la muchedumbe y cambiando la voz decis "se fue al baño".  Mas tarde vuelve a salir el mismo tipo con tu libreta.. y no te queda otra que entrar.  Tomas coraje, pasas la puerta del aula y un exceso de ansiedad te lleva al borde de olvidar tu propio nombre y qué carajos estas haciendo ahi.  Te sentas, el tipo que tenes enfrente tiene cara de piedra.  Le decis entre sonrisas nerviosas que preparaste un tema y te pide que empieces. A la primera pausa que hiciste para tragar saliva te frena "BUeno eso lo sabes vamos a tal autor" y se te hace un embrollo en la cabeza de novela.  Mientras tanto recordas que no es bueno callarse y empezas a hablar pavadas para hacer tiempo hasta que encontras la punta del ovillo pero cuando comenzas al explicacion, el tipo te devuelve una mirada de sorna.  Seguis hablando mirandole el flequillo, titubeando de vez en cuando... hasta que te trabas.  Te trabaste y no sabes como mierda seguir.  Sacas los dos remos y empezas a desviar el tema " te fuiste de tema " Te dice el condenado."Volvamos donde te perdiste" dice el deprabado profesor que ya encontró tu punto debil.  Entonces empezas a sudar frio, te estrujas las manos, tartamudeas, estas al borde del llanto "Yo lo sé, juro que lo sé" y empezas a hablar de lo complicado que te resultó el texto.  Entonces el profesor te explica y te dice "Bueno, no te hago sufrir mas... te pongo un cuatro".  Respiras "gracias". Te vas y una brisa con sabor a tabaco te recuerda que estas en la facultad, tu nombr e, tu apellido... y el grupo sanguineo del perro.



POST - EXAMEN: Esperas tu libreta, comprobas el promedio que te quedó. Y le prometes a Dios que la próxima vas a aprovechar todo el tiempo para no angustiarte como esta vez.

Buena suerte! :)

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