Cuando habla la guerra, el mundo debe escuchar

La guerra no es una amenaza a gritos, sino una dama oscura con argumentos flojitos y de ego grande. Cuando llega la guerra es porque la paz se hizo pequeña o la distrajeron con una inquietud existencial de esas que no puede evitar prestarle atención. Y la guerra sabe cómo avanzar, tiene siglos de estrategias , de tácticas y huellas. La paz es una dama blanca que contempla la guerra con compasión y esperanza.

La guerra demanda soldados, energía y civiles. La industria y el comercio se unen al batifondo bélico, detrás del campo de batalla los padres dejan su computadora por un rifle, los niños dejan la alegría por el miedo, las madres unen esfuerzos solidarios y rezos al cielo.

La guerra no pide permiso, ni cae sin invitación. Se hospeda en la mente de una persona con poder para tomar posesiones , territorio , instituciones y vidas en el mundo material. La guerra nace como una inquietud privada, se alimenta de ambición, se le nubla la razón y arremete en escala desde el maltrato, el incendio, la ocupación, la invasión, el destierro, la violación de derechos, la aniquilación humana.

La paz observa con un nudo en la garganta. Es la que apasigua los corazones cansados, los estómagos vacíos y las mentes iluminadas. La paz es la que lleva las ideas, la resiliencia, la diplomacia, la dignidad y sabiduría del pueblo que proclama libertad sin mancharse las manos de sangre. Sin oprimir a los débiles, motivando a los justos. Es la intenta dar abrazos cuando no hay fuerzas ni para respirar.

La guerra es la que no se cansa , no importa la magnitud de los hechos. Pueden ser invasiones, asaltos , tomas institucionales, incluso la discusión fanática del que quiere tener razón sin tener argumentos. La guerra está en el fósforo que incendió bosques, en el dedo que impulsó una bomba nuclear, en el gatillo del oficinista devenido en oficial y en las palabras que se usan para no llegar a ningún lado. Está en el vacío infame de una política sin ideas , ni acciones, ni previsiones. Pero también está en el primer pensamiento malo del día de cualquier ser humano.

La paz analiza, rescata, aprende y restablece el equilibrio. La guerra no es positiva en ninguno de sus casos, es caótica , desata furias que no se apagan y residuos ambientales que nunca se sanan.

La paz espera. Sabe que el Hombre mientras no aprenda , seguirá tropezando se con la misma piedra.

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