El Token


Apenas había comenzado como subgerente de la tercera nube a a la izquierda y ya tenía que encolumnar seres en buenos , lo estan intentando, algun dia lo van a intentar y no sé a qué vinieron. Afortunadamente, para empezar, me pidieron que registre actividades de algunos seres particulares: Ede, Tele, Metro, Ays, Muni, Arb, Clar.

"¿Siete?" Pregunté con mucha sorpresa. Pensaba que realmente me darían mas seres para observar. Y me dijeron "Estos siete son tu prueba de valor"

Al principio era todo bastante monótono. Observaba cómo se comportaba cada uno, pagaba su karma en la ventanilla de RapiDios, volvía a mi nube. Nada del otro mundo. Hasta que empezaron a mostrar sus personalidades.

Ede, jamas tenía la energia justa. Estaba media bajoneada casi siempre. Cada tanto le agarraba un golpe de entusiasmo y se pasaba de la raya. Pero era fugaz. Mas estrepitoso su depresión. A veces no aparecía por horas o días.

Tele, tenía una mascota que se llamaba Güaifai, que iba y venia. Muchas veces se la sacaba su vecino y mas tarde optó por compartirla. Hasta que su vecino un día le dijo que se habia conseguido otra mascota, mas veloz y de raza.Tele, era el mas estable. Siempre estaba.

Metro, era muy querible por su calidez. Le encantaban los desafíos, no importaba cuan crudos y fríos parecieran. Tampoco era alguien a quien abrazar por mucho tiempo, digamos que los demás mediaban con ciertos elementos aislantes, pero aun asi era invocado a la hora de hacer una sopa. "El maestro de la olla" le decían.

Ays, era psicótica, con dos personalidades. Una personalidad fría que estaba todo el tiempo y otra personalidad cálida que tardaba en surgir, duraba poco, y luego se iba. A veces aparecía apenas, sin fuerza , porque por las noches se quedaba dormida antes de ascender al templo cilíndrico abastecedor.

Muni y Arb son primos. Este año se pusieron mas demandantes que los anteriores. Su justificacion era que habian estado "pachorras" los años anteriores. Asi que el monto de karma había aumentado, y era mejor pagarlo todo junto porque las cuotas no descontaban nada. Unos berrinchudos que habia que prestarle atención sino venian a sacarte la única nube en donde estuvieras sentado.

Clar, era ese compañero simple que todo el mundo queria. Pero no te atrases con su karma porque se va y despues hay que ir a buscarlo para que vuelva. Pero lo bueno es que te facilitaba la existencia.

Un día, no hace mucho, hubo un problema administrativo. Las alas de todos se habian apestado. Estaba contraindicado automedicarse con antipolillas, asi que volvimos a la vieja tecnología del agua de lluvia y jabón. Solo uno bajaba una vez por semana a comprar jabón. Habia que fregar las nubes con alcohol al 70% y guardar una distancia prudente, entre nube y nube. Les puedo asegurar que todos encontramos nuestra felicidad interior estando un poco mas apartados.

El asunto empezó a ponerse turbio cuando en medio de todo esto, intenté pagar los karmas a traves de HomeDios, un servicio de pago a distancia. Y resulta que me pedian que rezara a Token.

"¿Quien es ese?” pregunté al aire. Y el Aire respondió “Es el que te abre la puerta para ingresar los pagos de karma”.

Le solicité a los seres que estaban bajo mi cuidado si sabían de qué se trataba este nuevo símbolo fuera de mis registros. Ede respondió que no se le encendía ninguna idea; Metro que no le calentaba saber nada al respecto; Tele, que estaba ocupado en otra cosa; Ays, que no fluia, ni con una personalidad ni con la otra; Muni y Arb, que no hacian caso a cosas impuestas; finalmente Clar se ofreció a ayudarme.

Según Clar, para encontrar a Token habia que invocarlo a traves de HomeDios. Le agradeci. Seguí las instrucciones y una inteligencia artificial me responde “En este momento Token no esta disponible , dejé su solicitud en la oficina App de HomeDios.” La burocracia estaba en todos lados. Asi que vuelvo a pregutnar a Clar si podiamos acceder a esta oficina. Me dijo que si. Al rato vuelve con el siguiente mensaje “En este momento Token no esta disponible, ingrese su solicitud a traves de la pagina de HomeDios”. Agradecí enormemente la labor de Clar, confiando que podiía seguir por mi cuenta.

El entusiasmo a flor de piel. Las alas me vibraban de emoción. Conocería al famoso Token. Y un mensaje asoma en la página digital “Para invocar a Token deberá acercarse a uno de los altares sagrados autorizados en la sucursal mas cercana de DiosBank”.

Me empezó a titilar el ojo izquierdo de manera abrupta. Necesito pagar las cuentas de los seres puestos a mi disposición, y sigo esperando una solución mientras me froto las alas con alcohol en gel.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cómo afrontar un aumento irracional de una factura de prepaga

Un poco de mi vida...

Estás en mí mente aunque cambie de libro