Horas sensibles

Un minuto para las 20 horas de cada día y todo comienza a ocurrir en otra frecuencia. Auriculares en las orejas, una computadora bajo mis dedos presurosos que tipean palabras que dicta mi conciencia y leen mis ojos en la pantalla sin revisión. Cada renglón que se llena al compás de una playlist elegida de acuerdo a la necesidad ánimica. Hoy suena esa fusión entre jazz y música de los 90. "...don´t you cry tonight..." me susurra en estereo, en este preciso instante. Y esta ese extraño laberinto inconsciente que sin querer cuela una lágrima pero se siente bien. Todo esta lejos. En tiempo y espacio. Se siente bien...



...pero siempre hay alguien que no entiende el silencio de uno. No comprende que uno por mas que se aisle necesita estar cerca. Y la música tapa todo. Incluso las palabras de otros mostrando las migajas de un chusmerío de último momento. A veces hasta no alcanza, y uno sube el volumen "....yeah, you make me feel...". Quedan como ajenas las miradas y uno pareciera ser el que esta siempre equivocado. Pero es esa necesidad de estar dentro, acobijado, tranquilo...

...y si hubiera una compañía cálida, tal vez uno se sentiría más a gusto aunque parezca aislado e indiferente. No es frialdad. Es introversión. A veces es necesaria, otras inevitable. Uno se mete adentro cuando "...i don´t need your reasons...". El mundo esta lleno de ruidos, de quejas, de temas superficiales, de planteos , de frustraciones, y uno que se construye y se disfruta como es sólo quiere un poco de paz. Pero eso molesta. Molesta la paz que uno anhela y encuentra en las pequeñas cosas....y en los largos silencios...

...cuando todo esto ya se va del control. Cuando es imposible que te dejen de hablar con temas que no te interesan. Cuando no entienden que uno esta hecho para funcionar bien en una hora determinada, que por corta o por larga uno funciona optimamente cuando le sale. Pero hay un cúmulo de gente que espera que seas igual a todos, que toleres las mismas csas, con la misma intensidad, que no te lastime nada, que no te roce la indiferencia, ni las contestaciones malas, que no te alteres si perturban tus pensamientos, que te asceleres en el tiempo sin vivir nada. Ahi, ahi es cuando uno vuelve a subir el volumen "...i didn´t listen cause my brain was losing..." y se pierde en un solo de piano...

entonces uno sabe que de construir su propio mundo tendría muchos momentos armoniosos y abrazos llenos de comprensión , con algunos silencios y palabras cómplices según la ocasión.



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