Felices vertiginosas fiestas!!!

Fin de año...

...es como una carrera en donde es obligatorio caminar hacia atrás, pero sobre tus manos solamente. Así de vertical y vertiginoso...como diría alguien que yo conozco.

Las fiestas tienen ese monumental desarrollo en donde una vez que estas adentro, no hay escapatoria. Son cuatro eventos, casi al hilo que te tienen al borde de la locura: la comida, los chicos, los suegros, los padres, ¿donde la pasamos?, ¡otra vez lo mismo, no!, las ensaladas, las carnes, las bebidas, el brindis, el pan dulce, cuidar al perro y a los niños de los fuegos artificiales, cuidar a los adultos de los corchos, medir el viento para que el globo no caiga en el pino. Que la mesa afuera porque va a estar lindo; que la mesa adentro porque va a llover. Que las sillas no alcanzan, que se traigan banquito y bebida porque no alcanza. Quien es esa mujer joven  que vino con el tío. Todo eso es parte de la cultura de las fiestas pero además, fin de año trae un trainning desde principio de diciembre.

El día que quisiste decorar armoniosamente el arbolito.


Si. El entrenamiento de la paz y la tolerancia empieza cuando depositaron en tus manos la responsabilidad de desenredar las luces del arbolito. Menudo trabajo. Una del far west. Sobre la mesa las luces enredadas y vos en la otra punta de la mesa mirándolas con ese tic en el ojo, que ningún cineasta se perdería en tomar con un primerísimo primer plano. De fondo una musiquita que te transporta a una película de vaqueros y una vocecita interna que dice "en este pueblo no hay lugar para dos comisarios" y desenfundas la paciencia.

Un desafío de varios minutos , mientras otros juegan a combinar colores de bolas de plástico brillantes en el árbol de la sala. Al principio te sentís con el peor problema del universo, pero luego recordás que viene tu suegra para las fiestas y se te pasa.

Por último, con las luces desenredadas, te acercas majestuosamente al árbol. Por alguna razón está más cargado abajo que arriba y se compensa poniendo guirnaldas. Le enganchas la punta del cable en la cima del árbol y luego lo vas rodeando ... sabes que si una lucecita toca el piso violentamente, toda la red se descompone.

Miras el arbolito, no esta tan simétrico; no está como los que salen publicados en las fotos de las revistas, ¿estarán photoshopeados como las modelos?

Vas a enchufar las luces y el cable no llega. Segundo desafío encontrar un alargue que funcione.

Los días laborales previos a las fiestas.


Aparentemente hay una decantación cósmica de papeles y trabajo sobre tu escritorio. Justo en el momento que necesitas más paz...empieza la presión de "terminar todo para ayer".

Y mientras tanto en el universo paralelo de whatsapp y facebook, el mundo se pregunta por qué no prestas atención.

A medida que te vas liberando volves al equilibrio, al menos en tu mente hay cosas resueltas...lo unico que tenes que acordarte es de "comprar la mayonesa para la ensalada, comprar la mayonesa para la ensalada, comprar la mayonesa para la ensalada". Y adiviná qué pasa.

El día del evento.

Agradezcamos que los locales están abiertos hasta el mediodía. Y que eso que te olvidaste de comprar o que dejaste para último momento, es posible encontrarlo cerca de casa.


El barrio.

La gente esta con ese espíritu navideño. Y vas caminando por la vereda y saludas al diariero, al ferretero, al panadero, al farmaceutico, al del mercado, al de la verdulería, al dueño del perro labrador negro que mueve la cola cada vez que te ve (el perro, no el dueño). Todos buenos deseos, todas sonrisas.


_Felicidades para todos_

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