Murciélagos: desesperación, barbarie y obsesion.
Si hay algo que le gusta a Caelestis es juntar evidencia de los comportamientos humanos frente a un mismo estímulo. Lejos de realizar conclusiones ciéntificas, le fascina morirse de risa con las reacciones ajenas... las propias serían muy dramáticas y reacondicionadas a comedia. Nunca quiere quedar mal con su comic-ego.
En esta ocasión usted y yo vamos a compartir algunas reacciones frente a la aparición de un murciélago. Es decir cosas que la gente hace cuando se encuentra con un bicho de estos, y para aclarar de ante mano los murciélagos no son vampiros, por lo tanto solo comen insectos y frutas.
Sujeto numero 1: DESESPERACION
Un murciélago entra lo mas pancho a un departamento mientras el sujeto masculino esta con su computadora, jugando a algo que no especificaremos porque queremos reservar la privacidad de las chanchadas que practica en tres dimensiones. En medio del asunto, que tampoco detallaremos, el sujeto ve la cortina de la ventana sacudirse mas de la cuenta. Esto lo pone en alerta y va a ver que pasa. Corre la cortina y un murciélago aletea por todo el ambiente. Los vecinos describirían los ruidos como : "grito de nena en medio de la madrugada". Pero aun así, valiente, llama al murciélago como si fuera un perro tirando besitos al aire para que se vaya por la ventana. El murciélago, se da cuenta de que tiene que bajar la ansiedad para encontrar la salida, encara para la ventana semicerrada mientras no deja de escuchar el llorisqueo de un tipo que mide veinte veces mas que él. Su primera decepción.
Sujeto numero 2: BARBARIE
Un murciélago, otro, entra curioso por una ventana y se pone a revolotear por la cabeza de una persona. Esta persona de sexo femenino agita los brazos y huye despavorida por la puerta, cerrándola tras de si. El murciélago espera, y mientras tanto da una caminata por el escritorio mirando las cosas de la persona que salio corriendo. Cuando la puerta se abre, el murciélago aletea feliz de volver a ver a la persona que se asustó con toda la intención de explicarle que él no tenia intenciones malas. Pero no es escuchado. La mujer esgrime un secador de piso y una escoba al grito de "shu, shu, fuera bicho". Finalmente el murciélago con bastante frustracion y un par de moretones sale de la habitación, por donde accedió.
Sujeto numero 3: OBSESION
Un murciélago, primo de los otros, se tira una siestita boca abajo en una rama del árbol del jardín. Después de un gran bostezo, se acurruca entre sus alitas y se queda inmóvil. De repente se despierta. Un niño acaba de verlo y grita: "mira má, un murciélago". El murciélago siente una gran emoción, pues no lo habian confundido con un vampiro. Se peina y muestra su mejor cara de murciélago huerfanito y necesitado de amor. Pero escucha una voz que le contesta al niño: "Ni se te ocurra a quedártelo, no es una mascota". La desilusión del murciélago no tiene comparación. Triste, muy triste, se esconde entre sus alitas a diagramar un plan para afanarse todas las frutas del jardín.
Y esto ha sido todo, espero que hayan aprendido que los murciélagos tienen sentimientos.
En esta ocasión usted y yo vamos a compartir algunas reacciones frente a la aparición de un murciélago. Es decir cosas que la gente hace cuando se encuentra con un bicho de estos, y para aclarar de ante mano los murciélagos no son vampiros, por lo tanto solo comen insectos y frutas.
Sujeto numero 1: DESESPERACION
Un murciélago entra lo mas pancho a un departamento mientras el sujeto masculino esta con su computadora, jugando a algo que no especificaremos porque queremos reservar la privacidad de las chanchadas que practica en tres dimensiones. En medio del asunto, que tampoco detallaremos, el sujeto ve la cortina de la ventana sacudirse mas de la cuenta. Esto lo pone en alerta y va a ver que pasa. Corre la cortina y un murciélago aletea por todo el ambiente. Los vecinos describirían los ruidos como : "grito de nena en medio de la madrugada". Pero aun así, valiente, llama al murciélago como si fuera un perro tirando besitos al aire para que se vaya por la ventana. El murciélago, se da cuenta de que tiene que bajar la ansiedad para encontrar la salida, encara para la ventana semicerrada mientras no deja de escuchar el llorisqueo de un tipo que mide veinte veces mas que él. Su primera decepción.
Sujeto numero 2: BARBARIE
Un murciélago, otro, entra curioso por una ventana y se pone a revolotear por la cabeza de una persona. Esta persona de sexo femenino agita los brazos y huye despavorida por la puerta, cerrándola tras de si. El murciélago espera, y mientras tanto da una caminata por el escritorio mirando las cosas de la persona que salio corriendo. Cuando la puerta se abre, el murciélago aletea feliz de volver a ver a la persona que se asustó con toda la intención de explicarle que él no tenia intenciones malas. Pero no es escuchado. La mujer esgrime un secador de piso y una escoba al grito de "shu, shu, fuera bicho". Finalmente el murciélago con bastante frustracion y un par de moretones sale de la habitación, por donde accedió.
Sujeto numero 3: OBSESION
Un murciélago, primo de los otros, se tira una siestita boca abajo en una rama del árbol del jardín. Después de un gran bostezo, se acurruca entre sus alitas y se queda inmóvil. De repente se despierta. Un niño acaba de verlo y grita: "mira má, un murciélago". El murciélago siente una gran emoción, pues no lo habian confundido con un vampiro. Se peina y muestra su mejor cara de murciélago huerfanito y necesitado de amor. Pero escucha una voz que le contesta al niño: "Ni se te ocurra a quedártelo, no es una mascota". La desilusión del murciélago no tiene comparación. Triste, muy triste, se esconde entre sus alitas a diagramar un plan para afanarse todas las frutas del jardín.
Y esto ha sido todo, espero que hayan aprendido que los murciélagos tienen sentimientos.
Pobrecito el ultimo murciélago el quería un amiguito.
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