Cuando no puedas con tu creaciòn...
... tírala al mar y hazlo saber al mundo.
Cuando no puedas resistir lo que provoca un libro en tus propios ojos y cuanto daño le hace a tu biblioteca, como aquella vez que con su propio peso hizo caer dos de tus más preciadas estanterías, entonces no le pierdas de vista. Búscalo entre revistas y libros que hablan de lo mismo.
Cuando no puedas resistir lo que provoca un libro en tus propios ojos y cuanto daño le hace a tu biblioteca, como aquella vez que con su propio peso hizo caer dos de tus más preciadas estanterías, entonces no le pierdas de vista. Búscalo entre revistas y libros que hablan de lo mismo.
Encuéntralo derrumbado, desprotegido, sin la fortaleza con la que lo encontraste por primera vez. Sacúdelo, apúntale con el dedo, arranca sus tapas, sus hojas. Y lleva sus restos al mar. Tíralo al oleaje, haz que se lo lleve.
Recuerda proclamar a viva voz que tu lo hiciste y siéntate a esperar.
Pronto llegarán otros libros, que parecerán más pequeños, pero hablarán de lo mismo. Y no hablarán en general, te hablarán a ti.

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