Suspiros del alma.


Fue una tarde noche en que estaban abrazados, tan tiernamente, ella acariciandole el pelo y él disfrutando recostarse sobre las piernas de ella. Entonces ocurrio algo màgico. Él cerro los ojos y se dejó llevar. En un suspiro le dedicó una frase: "que lindo seria despertar con tus besitos" y pareció que él se los imaginaba. Y ella también los imaginaba.

Ella le acariciaba el pelo y él sonreía. Ella tambien sonreía y pensaba "que lindo seria".



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