Un beso en forma de gota de lluvia.

Las seis de la tarde en mi reloj interno; las seis y cuarto en el reloj de la pared.La lluvia nos llueve otra vez.

Cierro mis ojos. Te imagino caminando bajo la lluvia, apurando el paso entre personas desconocidas y no conocidas. La lluvia implacable sedienta de llegar a cada rincon seco para anidarse, se escurre por todas partes. Cada gota arrastra otra y asi seguidamente, hasta que moja una cadena de gotas mojadas, extensas, interminables. Si tan solo una de ellas fuera distinta.

Un abrazo traido del recuerdo me abraza en esta tarde que nos llueve. Entonces te envio un beso, con forma de gota de lluvia que caiga sobre tu cara y humedezca tus labios; que empape tu piel de dulzura y que te envuelva con caricias de besos hechos agua.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cómo afrontar un aumento irracional de una factura de prepaga

Un poco de mi vida...

Estás en mí mente aunque cambie de libro